libreta de ele
¡Bienvenido año académico 2012-13!

Bueno, pues ya estamos aquí de nuevo.  Este fin de semana toca sacar la cartera, el estuche y los cuadernos del armario porque el lunes 20 de agosto empieza el curso 2012-13.  La primera semana la dedicaremos fundamentalmente a cuestiones administrativas y el lunes 27, ¡a la tarima!

Por estas fechas se suele comentar que qué rápido han pasado las vacaciones pero la verdad es que este verano yo no he tenido esa sensación. En ningún momento me he sorprendido pensando «pero, ¿cómo?, ¿ya estamos a…?».

Todos los profes sabemos que lo de las vacaciones escolares es un mito. Después de unos días de descanso a finales de junio, me volví a sentar delante del ordenador en julio. Como muchos colegas… El balance es positivo: he participado en congresos (como oyente y como ponente), he actualizado mis clases, he escrito un artículo… Es increíble lo productivos que somos cuando reina el silencio y eliminamos los distractores. Nada de fotocopiadoras-impresoras que sólo dejan de funcionar cuando se estropean, ni un solo mail de los alumnos, cero reuniones inútiles. ¡Vaya que si se nota!

Tenía un colega de trabajo recibía a sus alumnos con un «¡Hola chicos! Me alegra veros de nuevo pero no os he echado nada de menos estas vacaciones». Cuánta razón tiene pero el lunes se empieza de nuevo. Nuevos proyectos, nuevos alumnos, nuevos retos, nuevos problemas y, esperemos, nuevas alegrías y satisfacciones. 

Apagón zen (II)

Hace meses escribí la entrada «apagón zen». Os cuento qué ha pasado:

-          No he contestado a correos electrónicos del trabajo durante los fines de semana. He explicado a los alumno el por qué. No estoy segura de que lo hayan entendido pero yo he tenido una pequeña tregua.

-          He apagado totalmente el móvil. Ya no es que lo tenga apagado cuando trabajo, es que ahora lo tengo apagado siempre. No he recibido más llamadas al fijo ni mensajes preocupados en ninguna de mis cuentas de correo así que tan importante no era.

-          Cuando me han llamado por skype y estaba ocupada, he mandado un breve mensaje por el chat disculpándome. Tampoco aquí parece que haya habido consecuencias nefastas.

-          Correo electrónico e ipod con conexión wifi, ídem.  

 Así pues parece que se confirma eso de que «menos es más».

 Siguiente objetivo: recuperar una división clara entre tiempo de trabajo y tiempo personal. Sigo pensando que la serenidad es la clave del éxito y que para ello es necesario que tanto el cuerpo como la mente estén descansados.  

Un día genial

Sííí, por fin un día genial, un día redondo como un donut, en el que todo salió bien.

Ayer presenté una pequeña comunicación en un taller para profesores de ELE, coincidí con colegas y amigos y conocí a un montón de gente interesante.

Me encantan estas jornadas. No sólo porque son enriquecedoras desde un punto de vista profesional sino también porque son muy humanas. ¿Será porque la mayoría somos emigrantes…?

Además estos encuentros me obligan a salir de mi pequeño mundo, a considerar otros puntos de vista y, en tiempos duros como los que corren, a comprender que mis problemas no son ni los únicos ni los más importantes.

Me tuve que levantar al alba pero luego volví a casa bien entrada la noche porque me daba pereza volver.  Volví tarde pero con las pilas cargadas, llena de optimismo y con un montón de ideas y planes en la cabeza.

Algunos se materializarán y la mayoría no pero lo importante es no perder la ilusión.

¡Gracias amigos! 

Era meglio morire da piccoli…

Acabo de encontrarme esto por casualidad.

Angelitos…

La cultura del seis

Acabo de encontrar esta entrada en otro blog y como me parece muy interesante la incluyo en el mío.

Cerrando el curso (II)

Han aprobado casi todos los alumnos del nivel A1.

Ha vuelto a pasar lo que llevo observando desde hace tiempo. La clase está perfectamente dividida en dos grupos:

- 50% de buenos alumnos (40% de sobresalientes y 10% de notables).

- 50% de alumnos flojos (10% de bienes, 30% de suficientes muy raspados y 10% de suspensos).

Resultados y tendencias sobre los que hay que reflexionar…

Cerrando el curso (I)

Llevo un mes sin escribir nada. El final de las clases, las reuniones del centro, algún problema doméstico…

Acabo de mandar las notas a mis alumnos del nivel intermedio (B1):

60% de sobresalientes, 18% de notables, 18% de bienes y un único aprobado raspado, raspado.

Bueno, parece que todo mi esfuerzo ha valido la pena.

Estoy muy contenta, la verdad.

Ahora a ver qué pasa con el A1…

Con los deberes a cuestas

Querido alumno:

¿Qué parte de «es obligatorio hacer los deberes» no has entendido?

·         Sí, está en la programación del curso.

·         Sí, está en la página web de la clase.

·         No, no lo he colgado en Facebook.

·         Sí, lo he dicho en clase (y de hecho, algunos compañeros tuyos se han enterado, los han hecho y los han entregado).

·         No, hacer los deberes no es cosa de niños pequeños; es algo que nos acompaña toda la vida.

Dado que todas las estrategias aplicadas hasta la fecha no han dado resultado, ¿hay algo más que pueda hacer para convencerte de su utilidad?

PD - No te olvides de que “es obligatorio hacer los deberes” porque son el 10% de tu nota final independientemente de su calidad y del tiempo que hayas invertido en hacerlos.

Cursos intensivos / cursos supersónicos

Siempre ha habido cursos intensivos pero últimamente estoy observando que van apareciendo programas súper intensivos para poder ofrecer a los alumnos hasta seis meses de vacaciones al año.

Como estrategia de márketing no está nada mal pero ¿estos programas son realistas desde un punto de vista académico? Como nunca he dado clase ni de historia, ni de psicología, ni de matemáticas, me voy a centrar en lo que conozco: los idiomas y más concretamente las clases de ELE.

Aquellos alumnos a los que se les den muy bien las lenguas no deberían tener grandes problemas en nuestras clases, pero ¿es justo sacrificar a los que necesitan ir a un ritmo normal? ¿Dónde está escrito que los cuatro subniveles del A1 se tienen que adquirir en un curso que tiene 35 horas de contacto? El PCIC maneja cifras orientativas bien diferentes.

Será que tuvimos los parciales hace poco y que en los últimos días he hablado con los alumnos que han venido a ver su examen.  Generalmente son estudiantes que, independientemente de la nota que hayan sacado, están interesados en la asignatura y quieren aprobar.  Por lo menos muestran constancia.

Lo que algunos suspensos necesitan urgentemente es dormir 16 horas de un tirón: sobredosis de estudio, falta de sueño, trabajo a media jornada para pagarse el préstamo que han pedido para poder ir a la universidad…  

Otros han pecado de ingenuidad. Querían demostrar/se algo y sencillamente no llegan.

También están los que todavía no han aprendido a estudiar de manera eficaz.

No tengo dudas de que todos pueden aprender español pero la presión que a unos motiva a otros los hunde. Además, los que aprueban no siempre han adquirido esa parte del idioma. A veces, sólo tienen mejores técnicas de estudio que les permiten almacenar conocimientos en la memoria a breve plazo y una vez terminado el curso los  olvidan.  No todos los errores pueden ir a parar al saco de la interlengua.

Veremos qué pasa en los finales…

 

¡Una tortilla!

Eso es lo que han traído cuatro alumnas a clase. Una señora tortilla de patatas que hemos repartido entre todos.

Se nota que llega la primavera…